
A veces no necesitás cambiarlo todo para que un ambiente se sienta distinto.
A veces, alcanza con un detalle, una textura nueva, un toque de naturaleza que te haga respirar distinto cuando entrás a la habitación.
La Plancha Flores Blanco y Negro es ese pequeño cambio que transforma.
Un vinilo de acabado mate, suave y elegante, que convierte paredes, muebles o rincones olvidados en espacios que inspiran. No necesitás obra, ni herramientas, ni gastar de más: solo despegar, pegar… y disfrutar.
Al venir en planchas impresas y troqueladas, cada pieza se coloca por separado, permitiéndote crear la escena exactamente como la imaginás.
Podés distribuirlas libremente, jugar con las alturas, combinarlos entre ambientes o armar una composición amplia en una sola pared.





